Verdad y Derecho
Revista Arbitrada de Ciencias Jurídicas y Sociales
Vol. 3(Especial3), 74-80, 2024
Debate jurídico: Inclusión de la pena de muerte en la legislación ecuatoriana
Legal debate: Inclusion of the death penalty in Ecuadorian legislation
Yamileth Carolina Ormaza-Díaz
Josía Jeseff Isea-Argüelles
María Elena Infante-Miranda
78
Esta preocupación es especialmente relevante para Ecuador, considerando las
falencias de su sistema judicial, como lo subrayan Esparza-Calva & Maldonado-Ruiz
(2022). Estas limitaciones incluyen la falta de recursos, la corrupción y la
desigualdad estructural, que podrían llevar a que las poblaciones más vulnerables
sean desproporcionadamente afectadas por esta medida.
En este sentido, Cuneo-Nash (2021) analiza el caso de Estados Unidos, donde la
pena de muerte se aplica de manera desigual, afectando principalmente a minorías
étnicas y personas de bajos recursos. Este patrón de discriminación refuerza el
argumento de que la pena capital no es solo una cuestión jurídica, sino también un
reflejo de las inequidades sociales y económicas dentro de un sistema penal.
En complemento, Burki (2021) sostiene que, a nivel global, no existe evidencia
concluyente de que la pena de muerte reduzca significativamente las tasas de
criminalidad. Este punto es respaldado por Kluchin (2023), quien señala que, en
algunos contextos, esta medida se convierte en un símbolo político más que en una
herramienta efectiva de justicia. En Ecuador, un país con índices alarmantes de
criminalidad, este argumento plantea una contradicción: la pena de muerte podría
ser percibida como una respuesta inmediata a la inseguridad, pero su
implementación no abordaría las causas estructurales del delito, como la pobreza,
la desigualdad y la debilidad institucional.
La discusión sobre la pena de muerte también pone de manifiesto la
responsabilidad del Estado en proteger los derechos fundamentales, incluso frente
a los crímenes más atroces. Según Mendoza-Tejada (2024), la imposición de
sanciones extremas, como la pena de muerte, contradice los principios de
individualización de la pena y rehabilitación, que son pilares esenciales de un
sistema de justicia humanitario. Así mismo, Galiano-Maritan (2016) advierte que la
reintroducción de la pena capital en Ecuador no solo violaría los compromisos
internacionales asumidos, sino que también comprometería la legitimidad del
Estado como garante de los derechos humanos.